
AGENCIA
Estados Unidos.- Stellantis, el gigante automotriz con sede en Ámsterdam y propietario de marcas como Chrysler, Jeep y Dodge, anunció este 3 de abril la suspensión temporal de la producción en algunas de sus plantas de ensamblaje en México y Canadá. Esta medida es resultado de la entrada en vigor de los nuevos aranceles impuestos al sector automotriz por el gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump.
En un comunicado oficial, la empresa explicó que sigue evaluando los efectos de estos aranceles a mediano y largo plazo, pero que, como respuesta inmediata, se tomó la decisión de suspender parcialmente las operaciones en las plantas de México y Canadá, lo que también afectará a empleados de instalaciones de tren motriz y estampado en Estados Unidos que respaldan estas operaciones.
Stellantis reconoció que estas acciones son necesarias debido a las condiciones del mercado, aunque destacó que continuarán trabajando en estrecho contacto con gobiernos, sindicatos, proveedores y distribuidores en los tres países afectados mientras se adaptan a los nuevos desafíos.
“El entorno actual genera incertidumbre, pero seguimos comprometidos en gestionar estos cambios con el apoyo de nuestros grupos de interés clave”, indicó la empresa en su comunicado.
