El pasado 1 julio un video se volvió viral en las redes sociales con la leyenda: “Tengo que amar a Worcester, ay”.
En el video se puede ver a un sujeto con una sudadera, está listo para un combate callejero, el tipo empieza a calentar, parece que lo tiene controlado. Lanza el puñetazo y va a dar al suelo, si ya está aturdido por el alcohol, queda ahora desubicado, se pone en pie y se retira. La lucha ha terminado.