
El devastador terremoto de magnitud 7.7 que sacudió Myanmar el pasado 28 de marzo ha dejado cientos de tragedias, pero también historias de supervivencia conmovedoras. Una de ellas es la de dos niñas que, junto con su abuela, lograron sobrevivir tras quedar atrapadas entre los escombros de su edificio colapsado en Mandalay. Su rescate fue posible gracias a un video que documentó su situación y se volvió viral en redes sociales.
Atrapadas por el terremoto
Las adolescentes, de 13 y 16 años, intentaban evacuar su apartamento en el sexto piso cuando la estructura colapsó. Entre los escombros, lograron encontrar un pequeño espacio donde refugiarse y, con un teléfono móvil, una de ellas grabó un video desgarrador.
En la grabación, se observa a su abuela de 75 años con heridas en el rostro y la ropa ensangrentada, mientras las niñas tratan de mantener la calma y piden ayuda. Se escuchan también los susurros de otras personas atrapadas y sus intentos de comunicarse con el exterior.
El padre de las niñas, quien en un inicio creyó que habían fallecido, compartió el video en redes sociales con la esperanza de que alguien pudiera ayudarlas. La grabación se volvió viral, atrayendo la atención de los equipos de emergencia.
El rescate: una carrera contra el tiempo
Gracias al video y a los sonidos emitidos por las niñas y su abuela, los rescatistas lograron ubicarlas con precisión. Para evitar derrumbes adicionales, perforaron un pequeño orificio por el que pudieron pasar agua y alimentos.
Finalmente, tras un arduo esfuerzo, los socorristas abrieron una vía segura y lograron liberarlas. Las tres sobrevivientes fueron trasladadas a un hospital, donde recibieron atención médica por heridas leves.
Un país en crisis
El terremoto ha dejado un saldo devastador en Myanmar, con más de 2,000 muertos y miles de heridos. Mandalay y Yangón han sido las ciudades más afectadas, con edificios colapsados y una crisis humanitaria agravada por la falta de recursos y equipos de rescate.
En medio de esta tragedia, la historia de estas niñas y su abuela destaca como un testimonio de esperanza y resistencia. Su valentía, junto con la labor incansable de los rescatistas, ha convertido su rescate en un símbolo de fortaleza en uno de los momentos más difíciles para Myanmar.
