
Agencias
Región.- Las mascotas no pueden regular su temperatura interna de manera eficiente, lo que las hace más vulnerables a sufrir golpes de calor durante los días en que se registran altas temperaturas.
Especialistas en veterinaria explicaron que la temperatura normal de un perro oscila entre 37.5°C y 39.2°C, mientras que en los gatos es de 38°C a 39.5°C.
Para evitar riesgos, dijeron, es fundamental mantenerlos en un espacio amplio, bien ventilado y con sombra, ya que incluso en áreas grandes, la falta de ventilación y sombra puede afectarlos.
Además, se recomienda pasear a las mascotas en horarios frescos, preferentemente por la noche, cuando el sol ha bajado.
Si presentan síntomas como jadeo excesivo, nerviosismo o infecciones, podrían estar sufriendo un golpe de calor. En esos casos, se puede ayudar con toallas húmedas con agua fresca (no helada) para bajar su temperatura gradualmente.
