
AGENCIA
Chihuahua, México.- María de Lourdes Ríos Ramírez, conocida como “Lulú” Ríos 58 en redes sociales, es una de las candidatas a jueza penal en el municipio de Morelos, Chihuahua, como parte de las elecciones del Poder Judicial 2025 que se celebrarán el próximo 1 de junio.
Ríos Ramírez compite en la categoría de Juzgados de Primera Instancia y Menores, dentro de un proceso electoral en el que se elegirán 881 cargos a nivel nacional, incluidos 386 jueces de distrito, de acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE). En Chihuahua, hay 856 personas registradas para contender por diversos cargos judiciales.
Las campañas comenzaron el pasado 30 de marzo y se extenderán por tres meses, periodo en el que los aspirantes pueden promover públicamente sus perfiles. “Lulú” Ríos participa con el número 58 en la boleta de color rosa para el municipio de Morelos.
“Lulú” Ríos es licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Chihuahua, y actualmente cursa la carrera de Ciencias Forenses en la misma institución. Su formación incluye diplomados en Amparo, justicia restaurativa, litigación internacional y juicios orales.
Cuenta con seis años de experiencia como litigante en distintas ciudades del país y ha sido docente universitaria en instituciones privadas durante los últimos cuatro años. Su interés por el derecho penal nació durante su participación en el proyecto “Inocente”, con sede en San Diego, enfocado en la revisión de sentencias injustas.
A través de sus redes sociales, “Lulú” ha compartido aspectos personales de su vida, destacando las dificultades que enfrentó como madre soltera y estudiante, cuando trabajaba como animadora infantil para costear sus estudios. “Yo misma me llevaba a mi hija a clases, viajábamos en camión. Me criticaban por mi cuerpo, por ser mamá sola. Hoy esas cicatrices me hacen fuerte”, escribió en Instagram.
Ataques y postura frente a la crítica
Durante su campaña, Ríos ha sido objeto de críticas en redes sociales, debido a su imagen pública. En entrevista con “Voz en Red”, respondió: “Mi único pecado es ponerme una falda. Mi prioridad es mi paz mental y sacar adelante mi trabajo, que es de lo que vivo”.
Al hablar con el periodista Juan Becerra Acosta, afirmó que su experiencia en derecho penal le ha dado el carácter necesario para enfrentar la presión: “Trato asuntos de homicidios, secuestros y delitos contra la salud. Hay que tener carácter para sobrellevar esto”.
Sobre los señalamientos por su imagen, sostuvo que está siendo víctima de violencia política de género: “Yo no me estoy sexualizando, la gente me sexualiza”.
Otra figura polémica en la contienda
Entre los aspirantes destaca también Silvia Rocío Delgado García, exabogada de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Compite en el Distrito Judicial Bravos, con sede en Ciudad Juárez, con el número 12 en la boleta. Delgado fue parte del equipo legal del narcotraficante entre 2016 y 2017 y actualmente promueve su candidatura resaltando la importancia de la preparación y el carácter en el ejercicio de la justicia.
El que se sexualice o no es cuestión de cada persona, pero como “conocedora de la ley” debe saber que existen códigos de vestimenta, se está postulando para un puesto de Juez, piénsele, investigue y actué.
Lo preocupante debería ser que con seis años de ser postulante quiera ser jueza. ¡Lo demás es irrelevante!

