Adriana Estrada
EL BUEN TONO
Orizaba.- Desde hace 25 años, don José labora en el cementerio municipal Juan de la Luz Enríquez y durante todo ese tiempo, la convivencia con los difuntos es ya cotidiana al grado de ser testigo de la presencia de siluetas y movimientos inexplicables.
El respeto para su trabajo ha hecho que el miedo no sea parte de su estadía, pues dice que durante el día ha sido testigo de actos inexplicables, mientras que otros compañeros también han vivido anécdotas que para muchos no son creíbles.