in

El negocio eterno del desastre de Anaversa

publicidad

*Durante 34 años, una falsa activista ha lucrado con el dolor de las víctimas sin emprender acciones legales ni obtener justicia para los afectados.

De la redacción
El Buen Tono

Córdoba. – A casi 34 años del desastre químico de Anaversa, considerado el primer siniestro de su tipo en México y el tercero a nivel mundial, Rosalinda Huerta Rivadeneyra ha hecho de esta tragedia su fuente de beneficio político y económico. Lejos de representar una verdadera lucha por justicia, su activismo ha sido una fachada conveniente para escalar políticamente y enriquecerse.

Durante años, se ha ostentado como portavoz de los afectados, pero no existe registro de alguna denuncia formal ni procedimiento legal impulsado por ella en favor de las víctimas. Las manifestaciones y declaraciones han sido intermitentes y mediáticas, útiles para posicionarse, pero inútiles para quienes padecen las consecuencias del siniestro.

Uno de los episodios más graves en su historial es la complicidad en la desaparición del fideicomiso creado por el gobierno estatal para apoyar a los damnificados. El fondo, de 100 millones de viejos pesos, fue desviado por el gobierno municipal de ese tiempo sin que Huerta Rivadeneyra alzara la voz, mucho menos actuara para evitarlo.

CANAL OFICIAL

Se disparan incendios; en alerta Bomberos

Policía de Diez es 4bvs1v4; persisten quejas por abuso