
Efraín Hernández
El Buen Tono
Córdoba.- La violencia en el país sigue siendo un problema alarmante que requiere un abordaje integral. Especialistas y líderes sociales han coincidido en que la educación y la cultura son factores clave para reducirla, ya que influyen directamente en la formación de valores desde la infancia.
Arturo Contreras Nudes, presidente de la Unión de Iglesias Evangélicas, señaló que la violencia no solo es un problema de seguridad, sino también de formación. “Debemos fortalecer la educación en valores, desde el hogar hasta las escuelas. No podemos dejar que nuestros niños crezcan sin un marco ético claro”, afirmó.
Uno de los principales retos es el cambio cultural, pues aún persisten prácticas que fomentan la falta de respeto a la dignidad de las personas y refuerzan actitudes machistas arraigadas en distintos sectores de la sociedad. Estas conductas, que van desde las zonas urbanas hasta comunidades rurales e indígenas, se transmiten muchas veces desde la niñez, donde la violencia contra mujeres y niñas se normaliza en el entorno familiar y social.
