
AGENCIAS
Veracruz.- Pese a la lucha de ambientalistas, la urbanización y los asentamientos irregulares están devastando las más de 5 mil hectáreas del bosque de niebla en Veracruz, un ecosistema catalogado como Área Natural Protegida. La región, que abarca municipios como Xalapa, Banderilla, Coatepec y Tlalnelhuayocan, ha sufrido una alarmante pérdida de su cobertura forestal, afectando no solo la biodiversidad sino también el suministro de agua para miles de habitantes.
El Instituto de Ecología había logrado en 2017 la protección de 420 hectáreas como reserva natural, con la intención de preservar estos fragmentos boscosos rodeados de cafetales y ciudades. Sin embargo, en los últimos años, la presión de los desarrollos inmobiliarios y la falta de regulación han propiciado la expansión descontrolada de viviendas, algunas incluso con permisos cuestionables. Investigadores advierten que la deforestación y el cambio climático están transformando rápidamente estos ecosistemas, poniendo en peligro a especies como el tlacuache, los cacomixtles y diversas aves migratorias.
La principal preocupación es la pérdida de humedad en el ecosistema, lo que impacta directamente la disponibilidad de agua para Xalapa y Coatepec. Expertos alertan que la sobreexplotación de arenales y el uso de agroquímicos están contaminando los mantos acuíferos, poniendo en riesgo hasta un 40% del suministro de agua potable en la región. “Si no protegemos esta cuenca, el bosque de niebla podría desaparecer junto con su biodiversidad”, advierte el bólogo Eduardo Aranda, del Movimiento en Defensa del Río Pixquiac.
