
De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba. – Bajo un cielo despejado y el repique de campanas, cientos de fieles del Decanato de Coscomatepec, perteneciente a la Diócesis de Córdoba, protagonizaron este día una imponente procesión y eucaristía en el marco del Año Jubilar diocesano.
La celebración, que congregó a devotos de Alpatláhuac y otros municipios aledaños, estuvo marcada por la participación de monaguillos, religiosas, ministros y la presencia protagónica del obispo Eduardo Carmona Ortega, quien ofició una misa solemne en la Catedral de la Inmaculada Concepción.
El día de ayer, cientos de personas provenientes de Coscomatepec y comunidades vecinas se congregaron en la catedral de la Inmaculada Concepción para participar en una significativa jornada espiritual con miras al Jubileo 2025.
La actividad formó parte de los preparativos para el Año Santo convocado por el Papa Francisco bajo el lema “Peregrinos de la Esperanza”, que invita a los fieles a renovar su fe, vivir un proceso profundo de conversión y acceder a indulgencias plenarias.
El Jubileo, que la Iglesia Católica celebra cada 25 años, representa una oportunidad especial para la reconciliación y la reflexión comunitaria. Los asistentes vivieron momentos de oración, fraternidad y encuentro, en un ambiente de devoción y esperanza compartida.
La celebración, que congregó a devotos de Alpatláhuac y otros municipios aledaños, estuvo marcada por la participación de monaguillos, religiosas, ministros y la presencia protagónica del obispo Eduardo Carmona Ortega, quien ofició una misa solemne en la Catedral de la Inmaculada Concepción.
Desde las primeras horas de la mañana, peregrinos de comunidades rurales y urbanas comenzaron a llegar al punto de partida: la parroquia de San Juan Bautista, en Coscomatepec.
Religiosas de congregaciones locales, como las Hermanas de la Caridad y las Misioneras Eucarísticas, entonaban himnos mientras distribuían estampas de la Virgen María. Ministros de la Eucaristía, con sus túnicas blancas, guiaban a grupos de feligreses que portaban flores y ofrendas.
Al mediodía, la comitiva llegó a la Catedral de la Inmaculada Concepción. En el atrio, el obispo Eduardo Carmona Ortega recibió a los peregrinos con una bendición. “Hoy no somos decanatos ni municipios separados; hoy somos Iglesia peregrina que camina hacia la misericordia de Dios”, proclamó al iniciar la liturgia.
Los monaguillos, adolescentes con sotanas rojas, asistieron con precisión en cada rito, mientras las lecturas fueron proclamadas por ministros laicos de Coscomatepec y Alpatláhuac.
