
AGENCIA
Ciudad de México.- La imposición de aranceles por parte de Donald Trump ha provocado un impacto significativo en el sector logístico de México. Desde el anuncio del arancel base del 10 por ciento (%), sumado a tarifas específicas para acero, aluminio, vehículos y autopartes, las empresas han pasado de una fase de sobre inventario a una incertidumbre creciente.
En los primeros tres meses del año, las empresas de manufactura y comercio exterior aceleraron sus envíos hacia Estados Unidos, buscando cruzar la mayor cantidad de mercancía antes de la entrada en vigor de los aranceles. Esto disparó la demanda de transporte y almacenamiento, generando un aumento del 5% en los costos operativos, según cifras del sector.
Juan Pablo Pacheco, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Carga (Amacarga), señaló que en febrero se duplicó el transporte de mercancías, principalmente en refacciones y manufactura de bajo costo. “La industria automotriz tuvo un repunte importante, pero hoy está detenida debido al sobreinventario”, explicó.
El impacto ha sido más fuerte para las pequeñas y medianas empresas (Pymes), cuyos costos logísticos representan hasta un 18.8% de sus ingresos, en comparación con el 9.7% de las grandes compañías, según el Pulsómetro Logístico 2025. “Las grandes empresas pueden absorber parte del impacto, pero las Pymes tienen presupuestos ajustados y no pueden costear estos nuevos gastos sin afectar su operación”, advirtió Pacheco.
La incertidumbre también ha impactado los planes de inversión. La Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), que agrupa a más de 140 compañías, reportó que la escalada arancelaria ha puesto en pausa proyectos de expansión y adquisición de flotas. “Nunca había visto un cambio tan disruptivo en la logística y el transporte”, declaró Alex Thiessen, presidente de la ANTP.
Empresas como Idealease han comenzado a replantear sus estrategias ante el panorama incierto. Fernando Noriega, director general de Idealease México, explicó que han diseñado varios escenarios para 2025, con expectativas que van desde mantener el mismo nivel de operación hasta crecer un 10%. “Planeamos con cautela, midiendo cómo evoluciona la situación”, afirmó.
Luis Gómezchico, socio de Performance Improvement en Alvarez & Marsal, enfatizó que las empresas deben tomar decisiones rápidas para adaptarse a la nueva realidad. “Una parte del impacto deberá ser absorbida internamente. La transformación operativa es clave para mantener cadenas de distribución eficientes”, indicó.
A medida que la relación comercial entre México y Estados Unidos sigue evolucionando, los transportistas advierten que el impacto podría ir más allá de los sobrecostos. Un freno en el comercio podría reducir la demanda de servicios logísticos y afectar el crecimiento del sector en el mediano plazo. En el corto plazo, la principal preocupación es clara: Cómo mantener la rentabilidad en un entorno incierto y cambiante.
