
De la Redacción
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Lejos de corregir los errores de Zenyazen durante su paso por la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), parece consolidar un ciclo de negligencia, opacidad y desatención a las demandas de estudiantes, padres y docentes. Ángel Etiem Jiménez, delegado regional de la SEV en Córdoba, no solo carga con el peso de su parentesco político con el diputado federal Roberto Zenyazen Escobar García, de quien es suplente de bancada, sino también con el legado de un sistema educativo fracturado.
El año 2025 ha sido testigo de una ola de inconformidad social sin precedentes en la región. El 10 de marzo, padres de la primaria “América” en San José de Abajo exigieron la destitución de su directora por abuso de autoridad. Dos semanas después, el Telebachillerato de Santa Elena vivió una manifestación contra el director Neftalí Morales y la maestra María Cecilia Malagón, acusados de maltrato.
El 1 de abril, la Telesecundaria Lázaro Cárdenas en San Rafael Calería fue tomada por padres y alumnos, mientras en Tezonapa, estudiantes de la Telesecundaria Emperador Cuauhtémoc protestaron frente a la supervisión escolar: llevaban dos meses sin maestro. Al día siguiente, en Tequila, dos profesores de la primaria Adolfo López Mateos fueron reubicados tras denuncias de maltrato psicológico, dejando un vacío que derivó en deserción escolar.
La primera semana de abril, la primaria Emiliano Zapata en Mata Clara fue ocupada por padres que denunciaron acoso y encubrimiento por parte de la directora. Mientras tanto, en Huatusco, padres de la Telesecundaria Francisco I. Madero tomaron la supervisión escolar: exigían dos maestros ausentes desde hace cinco meses.
El descontento no se limita a la falta de docentes. En febrero, padres del jardín de niños “Juan Enrique Dunant” denunciaron a una extesorera por desvío de fondos del programa La Escuela es Nuestra. Casos similares surgieron en la primaria de San Nicolás, donde el director Nicolás Antonio Bautista habría manipulado asambleas para cobrar cuotas ya pagadas.
A esto se suman decisiones arbitrarias: en la secundaria Enrique C. Rébsamen de Fortín, se prohibió la entrada a alumnos varones por llevar el cabello largo, violando protocolos de inclusión. Además, en el Cobaev 12 y 43, una docente fue despedida tras acusaciones de acoso, evidenciando fallas en los procesos de contratación y supervisión.
El colmo llegó con la riña en la ESBAO que terminó en la Fiscalía, reflejando un ambiente de tensión no atendido por las autoridades. Pese a esto, la SEV, bajo el mando de Jiménez, se limita a respuestas reactivas: reubicar maestros, enviar suplentes temporales o guardar silencio ante las acusaciones financieras.
