
El homicidio fue ordenado por un líder criminal en Tamaulipas y ejecutado por un grupo de sicarios que vigiló a la víctima durante meses.
Agencias
México,..- Tras una operación conjunta entre la Fiscalía de Quintana Roo, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de Marina (Semar) y la Fiscalía de Veracruz, fue detenido en el puerto de Veracruz Alejandro “N”, alias “El Rayo”, señalado como uno de los responsables del asesinato de José Roberto Bautista Rodríguez, secretario de Seguridad Pública de Tulum.
El fiscal de Quintana Roo, Raciel López Salazar, confirmó la captura y detalló que el presunto homicida huyó a Tamaulipas tras cometer el crimen y posteriormente se trasladó a Veracruz, donde fue ubicado y aprehendido. Tras su detención, fue llevado a Cancún y presentado ante el Ministerio Público.
Asesinato planeado durante meses
Las investigaciones establecieron que el homicidio fue ordenado por un líder criminal de Tamaulipas vinculado a más de 100 asesinatos en el norte del país. El móvil del crimen estaría relacionado con la labor de Bautista Rodríguez como policía investigador y su participación en un cateo en Colima, cerca de la frontera con Jalisco.
El ataque fue meticulosamente planeado durante cinco meses, tiempo en el que los agresores analizaron sus movimientos, escoltas, eventos públicos y vehículos. Incluso, intentaron asesinarlo en seis ocasiones previas.
Un comando armado ejecutó el crimen
Para el homicidio, ‘El Rayo’ contó con un grupo de ocho sicarios procedentes del Estado de México y Veracruz, quienes se encargaron de seguirlo y recolectar información en redes sociales. En la agresión utilizaron un fusil M4 calibre 5.56 y una pistola calibre .40.
Uno de los sicarios abatidos en el lugar fue identificado como El Chaparro, El Kaibil o El Guatemalteco, un individuo de origen guatemalteco conocido por su perfil sanguinario, quien habría sido el autor material del asesinato.
Continúa la búsqueda de más implicados
El fiscal López Salazar aseguró que las autoridades mantienen un operativo a nivel estatal y nacional para capturar a los demás involucrados.
“En Quintana Roo, quien cometa un delito de esta naturaleza enfrentará las consecuencias, siendo procesado y condenado con la pena máxima de 50 años de prisión”, sentenció el funcionario.
