Decenas de personas despidieron a los siete niños que fallecieron durante un incendio en una vivienda en el pueblo de Santa Cruz Meyehualco en la alcaldía de Iztapalapa.
Sus féretros blancos fueron cargados por familiares, vecinos y amigos, incluso, niños cargaron los ataúdes más pequeños pertenecientes a Diego y Óscar de apenas dos años de vida.